Cuenta la leyenda que había una actriz tan tonta que se lió con el guionista. Esta frase ilustra nuestro destino de Don y Doña Nadie, ese pasar por la vida anhelando un poco de reconocimiento. Cualquier cosa bastaría. "¿Qué tal estás?" o "He bostezado esta mañana leyendo tu trabajo." Pero la mayoría de las ocasiones la llegada de un guionista a una fiesta o rodaje no produce ningún efecto,

PORQUE NADIE SABE QUÉ CARA TIENE.

Si vosotros soñáis con la fama, ya sabéis que "la fama cuesta". Y siendo guionista, la fama no está en el catálogo de lo que podéis conseguir. Hagamos la prueba.

PLATÓ 1, 2, 3. INT / DÍA
El presentador se lanza a preguntar a una pareja de concursantes con cara de terror.

PRESENTADOR:
Un, dos, tres, responda otra vez. Nombres de guionistas conocidos en el mundo mundial.

CONCURSANTE 1:
Guionista... Lo tengo en la punta de la lengua, pero ahora mismo no caigo.

CONCURSANTE 2:
Eeehhh... Rafael Azcona se llamaba, ¿no?

CONCURSANTE 1:
Ana Obregón, que es guionista, biológa y lo que le echen. ¡Monstrua!

El presentador mira a los concursantes con expectación. La chica y el chico se miran en tensión. Ella encoge los hombros. El silencio se prolonga durante unos segundos y suena la SIRENA. *

Sí, amigos. Los guionistas no se hacen famosos, por lo general. Tampoco se hacen ricos, aunque hay algunos que viven bastante bien. La falta de reconocimiento y el escaso poder o influencia que ostentan los guionistas provoca que muchos se pasen a la dirección en cuanto tienen la oportunidad. Es el caso de Fernando León, Andrew Niccol o Charlie Kaufman.

Es una profesión maravillosa. Pero también es una profesión de pringaos. Como William Holden en "El Crepúsculo de los Dioses."

Y el que no sea un pringao, que tire la primera piedra. Le reto.

*Otro día hablaremos del formato de los guiones. Este es un ejemplo de formato que NO debéis emplear. Conozco guionistas a los que les han largado por menos de eso.